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Asociación Médica Católica de EEUU, "Homosexualidad y esperanza: recomendaciones" PDF Imprimir E-Mail English Spanish
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Declaración de la Asociación Médica Católica de EEUU.
Índice:
-Atención a personas que sienten atracción por el mismo sexo.
-El papel del sacerdote
-Profesionales de la salud católicos
-Profesores en instituciones católicas
-Familias católicas
-La comunidad católica
-Los Obispos
-Esperanza
-Apéndice
-Notas


Atención a individuos que experimentan atracción por el mismo sexo

Es muy importante que cada católico que sienta atracción por el mismo sexo, sepa que hay esperanza, y que puede encontrar ayuda. Desgraciadamente esta ayuda no es fácil de encontrar en todas partes. Grupos de apoyo, terapeutas y directores espirituales que apoyen sin vacilaciones la enseñanza de la Iglesia son componentes esenciales de la ayuda que es necesaria. Puesto que las nociones sobre sexualidad en nuestro país son tan variadas, los pacientes que soliciten ayuda tienen que tener mucho cuidado que el grupo, o el consejero apoye los imperativos morales de la Iglesia Católica. Uno de los grupos Católicos de apoyo mejor conocidos es una organización llamada Courage (Coraje, vease el apéndice) y la organización afiliada, Estímulo (Hay un juego de palabras, 'Courage' y "Encourage') Si. ien cualquier intento de enseñar lo pecaminoso que es la conducta homosexual ilícita puede ser recibida con acusaciones de 'homofobia', la realidad es que Cristo llama a todos a la castidad, de acuerdo a la condición de vida de cada uno. El deseo de la Iglesia de ayudar a todo el mundo a vivir castamente no es una condenación de aquellos que encuentra la castidad difícil, sino más bien la respuesta llena de compasión de una Iglesia que trata de imitar a Cristo, el Buen Pastor.

Es esencial que todo Católico que sienta atracción por el mismo sexo encuentre acceso fácil a grupos de apoyo, terapeutas y Directores espirituales que apoyen en forma inequívoca las enseñanzas de la Iglesia y estén preparados para ofrecer ayuda de la más alta calidad. En muchas partes los únicos grupos de apoyo están dirigidos por Evangélicos o por gente que rechaza las enseñanzas de la Iglesia. El que la comunidad Católica no proporcione ayuda para las necesidades de esta población es un defecto grave, que no debe permitirse que continúe. Es especialmente trágico que Courage, que bajo la dirección del Fr. John Harvey ha desarrollado una red auténticamente Católica y excelente de grupos de apoyo, no esté disponible en todas las diocesis y ciudades importantes.

Informes anecdóticos de individuos u organizaciones, bajo auspicios Católicos o directamente asociada con la Iglesia Católica, que aconsejan a personas con atracción por el mismo sexo que practiquen fidelidad en sus relaciones con personas del mismo sexo, en lugar de la castidad de acuerdo a su situación en la vida, debieran causar preocupación Es muy importante que los consejeros relacionados con la Iglesia, o los grupos de apoyo, tengan muy en claro la naturaleza y origen de la atracción por el mismo sexo. Esta condición no es genética o determinada biológicamente. Esta condición no es inmutable. Es un engaño el aconsejar a individuos que experimentan atracción por el mismo sexo que sea aceptable hacer vida sexual siempre que los actos sexuales se desarrollen dentro del contexto de una relación fiel. Las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre moral sexual son claras en forma explícita y no admiten excepciones. Los Católicos tienen derecho a saber la verdad y los que trabajan con o para instituciones Católicas tienen la obligación de presentar claramente tal verdad.

Algunos clérigos, tal vez porque creen, erróneamente, que la atracción por personas del mismo sexo es genética e inmutable, han estimulado a individuos que experimentan atracción por el mismo sexo que se identifiquen con la comunidad homosexual, proclamando públicamente el ser 'gay' o lesbiana, pero vivir la castidad en su vida personal. Hay varias razones por la cuales es este una conducta equivocada:

Se basa en una idea errónea que la atracción por el mismo sexo es un aspecto inmutable del individuo y decorazona a las personas de buscar ayuda;

La comunidad 'gay' promueve una ética de conducta sexual que es antitética a las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre sexualidad, y no oculta su deseo de eliminar la 'erotofobia' y el 'heterosexualismo'. Sencillamente, no hay manera que se puedan reconciliar las posiciones de los personeros de la comunidad 'gay' con las de la Iglesia Católica;

Coloca a personas que son fáciles de tentar en lugares que deben ser considerados como ocasión próxima de pecado;

Crea una falsa esperanza de que la Iglesia pueda cambiar eventualmente su enseñanza de moral sexual.

Los católicos tienen que tratar de ayudar a personas que experimentan atracción por el mismo sexo, a aquellos que están activamente envueltos en actos homosexuales, y particularmente a aquellos que están afectados por enfermedades de transmisión sexual, con amor, esperanza y un mensaje auténtico, y sin compromisos, de liberación del pecado por Jesucristo.


El papel del Sacerdote

Es de importancia primordial que los sacerdotes, cuando encuentren feligreses con problemas de atracción por el mismo sexo, que tengan acceso a información sólida y a recursos auténticamente beneficiosos. El sacerdote, sin embargo, tienen que hacer algo más que simplemente referirlo a otras agencias (Véase Courage y Encourage en el apéndice). El está en una posición única para proporcionar ayuda espiritual específica a aquellos que experimentan atracción por el mismo sexo. Debe, por supuesto, ser muy delicado con los sentimientos muy intensos de inseguridad, culpa, vergüenza, rabia, frustración, depresión y aún temor en esos individuos. Pero esto no significa que no deba hablar claramente sobre las enseñanzas de la Iglesia (Véase CIC n.2357-2359), la necesidad de perdón y curación en la Confesión, la necesidad de evitar las ocasiones de pecado, y la necesidad de una vida de oración viva. Un número de terapeutas creen que la fe religiosa juega un papel esencial en la recuperación de la atracción por personas del mismo sexo y la adicción sexual.

Cuando un individuo confiesa atracción por el mismo sexo, fantasías o actos homosexuales, el sacerdote debiera saber que ellos son frecuentemente manifestaciones de traumatismos de la infancia o adolescencia, abuso sexual en la niñez, o necesidades infantiles no satisfechas de amor y afirmación, de parte del padre del mismo sexo. A menos que estos problemas subyacentes sean resueltos, el individuo puede encontrar que vuelven las tentaciones, lo que puede hacerlo caer en la desesperación. Aquellos que rechazan las enseñanzas de la Iglesia y estimulan a las personas con atracción por el mismo sexo, a que entren en las así llamadas "uniones homosexuales amorosas estables" no comprenden que tales arreglos no pueden resolver los problemas subyacentes. Al mismo tiempo que se estimule la terapia y el ingreso a los grupos de apoyo, el sacerdote debiera recordar que a través de los sacramentos, puede ayudar a los penitentes no sólo a resolver el pecado, sino también las causas de la atracción por el mismo sexo.

La lista siguiente, si bien no es exhaustiva, ilustra algunas de las maneras cómo puede el sacerdote ayudar a los individuos que con estos problemas, se acercan al Sacramento de Reconciliación:

a) Las personas que experimentan atracción por el mismo sexo, o se confiesan de pecados en esta área, casi siempre tienen una carga de profundo dolor emocional, pena y resentimiento contra aquellos que los han rechazado, descuidado o herido, incluyendo sus padres, sus iguales y los que los hayan molestado sexualmente. Ayudándolos a perdonar puede ser el primer paso hacia la curación. (Fitzgibbons 1999-103)

b) Individuos que experimentan atracción por los del mismo sexo a menudo cuentan una larga historia de experiencias sexuales tempranas, y traumatismos sexuales. (Doll 1992-104) Es más probable que personas homosexuales activas se hayan visto envueltas en formas extremas de actividad sexual con otra persona a edad muy temprana. (S ephan 1973-105; Bell 1981-106) Muchos no le han contado a nadie sobre estas experiencias (Johnson 1985-107) y llevan encima tremendo sentimiento de culpa y vergüenza. En algunos casos, aquellos que fueron abusados sexualmente se sienten culpables porque reaccionaron al trauma con comportamiento sexual. El sacerdote puede preguntar delicadamente sobre experiencias tempranas, asegurándoles que sus pecados son perdonados, y ayudándolos a encontrar liberación al perdonar a los otros.

Individuos envueltos en actividad homosexual pueden sufrir también de adicción sexual (Saghir 1973-108; Beitchman 1991-109; Goode 1977-110). Aquellos que se envuelven en actividad homosexual se han envuelto también en formas extremas de conducta sexual o han recibido dinero por sexo. (Saghir 1973-111) La adicción no es fácil de superar, recurrir frecuentemente a la confesión puede ser el primer paso hacia la liberación. El sacerdote debiera recordar al penitente que aún los casos más extremos de pecados en esta área pueden ser perdonados, alentándolos a resistir la desesperación y a perseverar, y al mismo tiempo sugerir algún grupo de apoyo que sirva para controlar la adicción.

Personas con atracción por el propio sexo con frecuencia abusan de alcohol, y de drogas legales e ilegales. (Fifield 1977-112; Saghir 1973-113) Tal abuso puede debilitar la resistencia a las tentaciones sexuales. El sacerdote puede recomendar ingresar a un grupo de apoyo que se preocupe de tales problemas.

Pensamientos de desesperación y de suicidio son también frecuentes en la vida de individuos afectados por atracción por el mismo sexo. (Beitchman 1991-114; Herrell 1999; Fergusson 1999) El sacerdote puede asegurar al penitente que hay muchas razones para esperar que la situación va a cambiar y que Dios los ama y quiere que vivan una vida plena y feliz. Nuevamente, perdonar a los demás puede ayudar mucho.

Personas que experimentan atracción por el mismo sexo pueden sufrir de problemas espirituales tales como envidia (Hurst 1980) o autocompasión. (Van den Aardweg 1969) Es importante que el individuo que experimenta atracción por el mismo sexo, no sea tratado como si las tentaciones sexuales fueran su único problema.

La inmensa mayoría de hombres y mujeres que experimentan atracción por el mismo sexo reportan una pobre relación con sus padres (véanse las notas 17 a 23) El sacerdote, como figura paterna que los quiere y los acepta, puede a través de los sacramentos comenzar la labor de reparar el daño y facilitar una relación curativa con Dios Padre. El sacerdote puede también estimular la devoción a San José.

El sacerdote necesita estar al tanto de la profundidad de la curación que necesitan estas personas que tienen un conflicto muy serio. Tiene que ser una fuente de esperanza para los que desesperan, perdón para los que yerran, fortaleza para los débiles, ánimo para los pusilánimes, a veces una figura de padre amante, para los heridos. En suma, debe ser Jesús para estos hijos amados de Dios que se encuentran en una situación muy difícil. Debe ser pastoralmente sensible, pero también pastoralmente firme, imitando como siempre a un Jesús compasivo que curaba y perdonaba setenta veces siete veces, pero que siempre recordaba, "Vete y no vuelvas a cometer este pecado".


Profesionales médicos católicos

Los pediatras necesitan conocer los síntomas de la Desordenada Identidad de Género (GID- Gender Identity Disorder) y de la antimasculinidad juvenil crónica. Dada la identificación y la intervención tempranas, hay buenas razones para esperar que el problema pueda ser resuelto en forma satisfactoria. (Zucker 1995-115; Newman 1976-116) Mientras que la razón principal para tratar a niños es para aliviar su infelicidad presente (Newman 1976-117; Bradley 1998-118; Bates 1974-119), el tratamiento de la Desordenada Identidad de Género y de la antimasculinidad crónica juvenil puede prevenir el desarrollo de la atracción sexual por el mismo sexo y los problemas asociados con la actividad homosexual en la adolescencia y la edad adulta.

La mayoría de los padres no quieren que su hijo se envuelva en conducta homosexual, pero los padres de niños al riesgo suelen resistir el tratamiento. (Zucker 1995; Newman 1976-120) Si se les informa que el 75% de los niños que muestran síntomas de Desiordenada Identidad de Género y de antimasculinidad juvenil crónica, van, en la ausencia de intervención, a experimentar atracción por su mismo sexo (Bradley 1998) y haciéndoles ver los riesgos asociados con la actividad homosexual (Garafalo 1998-121; Osmond 1994-122; Stall1988b-123; Rotello 1997; Signorille 1997-124) puede ayudar a sobreponerse a su oposición al tratamiento. La cooperación de los padres es extraordinariamente importante para que la intervención temprana pueda tener éxito.

Los pediatras debieran estar familiarizados con la literatura sobre tratamiento. George Rekers ha escrito un número de libros al respecto. (Rekers 1988-125) Zucker y Bradley tienen una revisión extensa de la literatura en su libro Gender Identity Disorder and Psychosexual Problems in Children and Adolescents, (1995) además de numerosos historias de casos y recomendaciones de tratamiento.

Los médicos que encuentren pacientes con enfermedades de transmisión sexual adquiridas por actividad homosexual pueden informar al paciente de que hay terapia disponible psicológica y de grupos de apoyo, y que aproximadamente el 30% de pacientes motivados pueden lograr cambiar su orientación. Y en términos de prevención de enfermedades, otros 30% son capaces de mantenerse célibos o eliminar las actividades de alto riesgo. Debieran también preguntar a estos pacientes por abuso de drogas y alcohol, y recomendar tratamiento cuando sea adecuado, puesto que un número de estudios han correlacionados infecciones con ETS a abuso de drogas. (Mulry 1994-126)

Aún antes del comienzo de la epidemia de SIDA un estudio de hombres que tienen relaciones con hombres encontró que el 63% habían contraído enfermedades de transmisión sexual por la actividad homosexual. (Bell1978-127) A pesar de toda la educación del SIDA, los epidemiólogos predicen que hasta donde podamos ver el futuro, el 50% de los hombres que tengan relaciones con hombres se harán positivos para el VIH. (Hoover 1991; Morris 1994; Rotello 1997-128) Están también expuestos al riesgo de sífilis, gonorrea, hepatitis A,B o C, Virus de Papiloma y un número de otras enfermedades.

Los profesionales de la salud mental debieran familiarizarse con los trabajos de los terapeutas que hayan tratado con éxito a personas que experimenten atracción por el mismo sexo. Debido a que la atracción por el mismo sexo no se debe a una sola causa, distintos individuos pueden necesitar distintas modalidades de tratamiento. Combinando la terapia con participación en un grupo de apoyo y curación espiritual es también una posibilidad que debiera ser considerada.


Profesores en instituciones católicas

Profesores en instituciones Católicas tienen la obligación de defender las enseñanzas de la Iglesia en materias de moral sexual, para contrarrestar la falsa información sobre la atracción por el mismo sexo, y para informar a los adolescentes expuestos al riesgo o envueltos en homosexualidad, que se puede encontrar ayuda. Debieran continuar resistiendo la presión de incluír la educación sobre condones en el currículo para acomodar a los adolescentes homosexualmente activos. Numerosos estudios han encontrado que tal educación es ineficaz para prevenir la transmisión de enfermedades en la población expuesta. (Stall 1988a-129; Calabrese 1987-130; Hoover 1991-131)

Los activistas de derechos de los 'gay' han insistido que adolescentes al riesgo deben ser puestos en contacto con grupos de apoyo que los ayudarán a 'salir del closet'. No hay ninguna evidencia de que el participar en tales grupos sirva para prevenir las consecuencias negativas a largo plazo asociadas con la actividad homosexual. Tales grupos no estimularán nunca a los adolescentes a evitar el pecado y vivir castamente de acuerdo con su estado en la vida. Los síntomas de Desordenada Identidad de Género y antimasculinidad juvenil crónica en niños hombres debieran ser tomados en serio. Niños expuestos al riesgo, necesitan cuidados especiales, y más aún aquellos que hayan sido víctimas de abuso sexual cuando chicos.

Los educacores también tienen obligación de dejar de embromar y poner en ridículo a niños que no se ajustan a las normas de género. Recursos para educar a los profesores, planes de lecciones y estrategias para combatir las bromas, tienen que crearse y que ser proporcionadas a los profesores en las escuelas Católicas, programas de educación religiosa parroquial (CCD) y en otras instituciones.


Familias católicas

Cuando los padres Católicos descubren que su hijo o su hija esté experimentando attracción por el mismo sexo o estén envueltos en una actividad homosexual, quedan con frecuencia abrumados. Temiendo por la salud del niño, su felicidad y su salvación, los padres con frecuencia se encuentran aliviados cuando se les informa que la atracción por elmismo sexo puede ser tratada y prevenida. Pueden encontrar apoyo de parte de otros padres en Encourage. Y también necesitan ser capaces de compartir su carga con sus amigos cercanos y con la familia.

Los padres debieran ser informados de los síntomas de Desordenada Identidad de Género y de la prevención de problemas de identidad de género, y estimulados a tomar tales síntomas en serio y referir los niños con problemas de identidad de género a profesionales de la salud mental competentes y de moral adecuada.


La Comunidad Católica

Hubo un tiempo, no hace muchos años, cuando el embarazo extramatrimonial y el aborto eran tópicos tabú, y las actitudes hacia las mujeres envueltas eran prejuiciadas y crueles. La legalización del aborto ha forzado a la Iglesia a afrontar este tema y proporcionar un ministerio activo a mujeres que se encuentran con un embarazo 'no deseado' y también a las mujeres que sufran de traumatismo post-aborto. En pocos años la actitud de diócesis, parroquias individuales y los fieles Católicos se ha visto transformada, y hoy la caridad Cristiana es la norma y no la excepción. De la misma manera tienen que transformarse las actitudes con respecto la atracción por el mismo sexo, siempre que cada institución Católica haga lo que le corresponde.

Aquellos que experimentan atracción por el mismo sexo, aquellos que estén envueltos en conducta homosexual, y sus familias, con frecuencia sienten que están siendo excluídos de la preocupación caritativa de la comunidad Católica. Ofrecer oraciones por las personas que experimentan atracción por su propio sexo y sus familias, como parte de las intenciones durante la misa es una de las maneras de hacerles saber que la comunidad se preocupa de ellos.

Los miembros de los medios de información católicos necesitan estar informados sobre la atracción del mismo sexo, las enseñanzas de la Iglesia, y los recursos para prevenirla y tratarla. Panfletos y otros recursos que articulen claramente la doctrina de la Iglesia y proporcionen información sobre los recursos para aquellos que tengan necesidades en esta materia, debieran ser impresos y colocados en los casilleros para libros y panfletos en muchas parroquias.

Cuando un miembro de los medios de comunicación Católico, un profesor en una institución católica,o un cura, de información errada sobre la doctrina de la Iglesia o de la impresión de que la atracción homosexual es determinada genéticamente e inmutable, los laicos pueden ofrecerle información para corregir tales errores.


Los Obispos

La Asociación Médica Católica reconoce la responsabilidad que el Obispo Diocesano tiene de supervisar la enseñanza de la doctrina correcta en su Diócesis. Esto, sin duda, incluye instrucciones claras sobre la naturaleza y propósito de las relaciones sexuales entre las personas, y lo pecaminoso de las relaciones inadecuadas. La Catholic Medical Association espera poder trabajar con los Obispos y sacerdotes en ayudar a establecer grupos de apoyo apropiados y modelos de terapia para aquellos que tratan de superar la atracción homosexual. Si bien encontramos Courage y Encourage como muy útiles y valiosos, y los apoyamos activamente, estamos seguros de que hay otras maneras de proporcionar ayuda, y estamos dispuestos a trabajar con cualquier programa apropiado desde un punto de vista psicológico, espiritual y moral.


Esperanza

Jeffrey Satinover, Doctor en Medicina y Filosofía ha escrito de su amplia experiencia con pacientes que sufren de atracción homosexual:

"He tenido la gran suerte de haber encontrado a mucha gente que ha logrado salir del ambiente homosexual de vida. Cuando veo las dificultades que han encontrado, el coraje que han demostrado, no solo al encontrar esas dificultadies, sino al confrontar una cultura que usa todos los medios para negarle la validez de sus valores, metas y experiencias, me muevo a la admiración… Son estas personas —previamente homosexuales, y todos aquellos que están luchando en este momento en América y en el extranjero— que me parecen un modelo de todo lo que hay de bueno y posible en un mundo que toma el corazón humano, y al Dios de ese corazón, muy en serio. En mis exploraciones en el mundo del psicoanálisis, la psicoterapia y la psiquiatría, nunca antes he visto curaciones tan profundas." (Satinover 1996)

Los que quieren librarse de la atracción homosexual frecuentemente se vuelven en primer lugar hacia la Iglesia. La Asociación Médica Católica quiere estar segura de que encontrarán la ayuda y la esperanza que buscan. Hay muchas razones para esperar que todos los que experimenten atracción homosexual y que busquen ayuda de la Iglesia, puedan verse libres de la actividad homosexual y muchos puedan encontrar aún más, pero vendrán sólo si encuentran amor en nuestras palabras y obras.

Si los profesionales de la salud Católicos no han sido capaces en el pasado de satisfacer las necesidades de esta población, y fallado en trabajar activamente para desarrollar prevención efectiva y terapias de tratamiento, o hayamos fallado en tratar a las personas que tienen estos problemas con el respeto debido a cada persona, les pedimos disculpas.

La Asociación Médica Católica reconoce que los profesionales de la salud mental tienen un deber especial en esta área y espera que este documento pueda ayudarlos a satisfacer ese deber de acuerdo a los principios de la Iglesia Católica.

Las investigaciones citadas en este trabajo provienen de una gran variedad de fuentes. En la mayoría de los casos muchas otras fuentes podrían haberse citado. Aquellos que deseen hacer un estudio en profundidad de los temas tratados, una bibliografía extensa está disponible (email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla ) junto con revisiones de la literatura pertinente.

Debiera también indicarse que muchos de los autores citados no aceptan las enseñanzas de la Iglesia sobre la naturaleza intrínsecamente desordenada de los actos homosexuales. No se ha hecho esfuerzos por distinguir entre aquellos que están de acuerdo y los que no, ya que los que favorecen la prevención y el tratamiento y aquellos que defienden las terapias de apoyo a la homosexualidad presentan evidencias y material de estudio esencialmente consistentes, y difieren solamente en sus interpretaciones y la importancia de la evidencia presentada.


Apéndice

Courage and Encourage
St. John the Baptist Church and Friary, 210 West 31st Street, New York, NY 10001
212-268-1010, 212-268-7150 (fax)
email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
http:/ world.std.com/-courage


Autores, contribuidores y editores

Eugene Diamond, M.D., Professor of Pediatrics, Loyola Stritch School of Medicine, Chicago, IL

Richard Delaney, M.D., Family Medicine, Washington, DC

Sheila Diamond, RN, MSN, Nursing Consultant, John Paul II Institute, Rome, Italy

Richard Fitzgibbons, M.D., Psychiatrist, Comprehensive Counseling Service, Philadelphia, PA

Rev. James Gould, Vocations Director, Diocese of Arlington,. Arlington, VA

Rev. John Harvey, Director, Courage Ministry, New York, NY

Ned Masbaum, M.D., Forensic Psychiatrist, Indianapolis, IN

Kevin Murrell, M.D., Dept. of Psychiatry, Univ. of Georgia Medical School, Augusta, GA

Peter Rudegeair, Ph.D.,Clinical Psychologist, Philadelphia, PA

Edward Sheridan, M.D., Dept. of Psychiatry, Georgetown Univ. School of Medicine, Washington, DC


Notas

Fitzgibbons: "La experiencia me ha enseñado que la curación es un proceso difícil, pero que a través de esfuerzos compartidos del terapeuta y del paciente, heridas emocionales graves pueden cerrar en el curso del tiempo (p.96). Volver al artículo.



Doll: 42% de una muestra de 1.001 homosexuales varones acusaron experiencias en la infancia que cumplen con las condiciones de abuso sexual. Volver al artículo.



Stephan: "…homosexuales informaron haber experimentado su primer orgasmo a una edad más temprana que los heterosexuales". El primer orgasmo del 24% de los homosexuales sucedió durante un contacto homosexual, contra el 2% en los heterosexuales. (p. 511). Volver al artículo.



Bell: Edad promedio de el primer encuentro homosexual 9,7 años. Primer encuentro sexual de heterosexuales, 11,6 años. Volver al artículo.



Johnson: "Los 40 muchachos adolescentes que informaron haber sido víctimas sexuales fluctuaban en edad entre los 15 y los 21 años a la fecha de su primera visita a la clínica… Ningún adolescente de menos de 15 años informó haber sido asaltado sexualmente, y sólo seis de los 40 tenían menos de 17 años… Sólo seis de los 40 pacientes relataron haber revelado el asalto a alguna persona antes de la entrevista en la clínica… Los seis se identificaron como homosexuales al presente." (p.374) "Aunque cerca de la mitad de los adolescentes en la población de enfermos varones de la clínica tienen menos de 15 años, todos los adolescentes que revelaron el haber sido abusados eran mayores de 15 años. Dado que todos los abusos reportados sucedieron durante los años de la preadolescencia, sólo podemos especular que nuestros varones jóvenes no informaron sobre abuso sexual previo." De los 40 que informaron de abuso sexual, 47.5% se identificaron como homosexuales. (p.375). Volver al artículo.



Saghir y Robins encontraron que mientras menos del 6% de heterosexuales varones de menos de 19 años y 0% de aquellos de más de 19 años se masturbaban cuatro o más veces por semana, el 46% de los homosexuales de menos de 19, el 31% de los entre 20 y 29 años, y el 26% de aquellos de más de 30 años, lo hacían. (p.49-50). Volver al artículo.



Beitchman:"…niños de edad escolar de ambos sexos que han sido abusados, como sus contrapartidas preescolares abusados, aparecían como más probable que expresaran conducta sexual inadecuada (ej.: masturbación excesiva, preocupación sexual, y agresión sexual) que los niños normales y los controles clínicos. (p.544). Volver al artículo.



Goode: Nunca se habían masturbado el 28% de mujeres sin experiencia homosexual contra el 0% de las con experiencia homosexual. Se masturbaron 6 veces o más en el último mes el 13% de las sin experiencia homosexual, contra el 50% de las experimentadas. Volver al artículo.



Saghir y Robins encontraron que el 40% de hombres homosexuales pagaron o recibieron dinero por sexo, contra el 17% de los controles (no homosexuales), que pagaron por él, y ninguno recibió. (p.81). Volver al artículo.



Fifield:"…un número alarmante de hombres y mujeres homosexuales (31,96%) están atrapados en un estilo de vida centrado en el alcohol". Volver al artículo.



Saghir y Robins encontraron que el 30% de los homosexuales en su muestra reportaban beber en forma excesiva o dependencia alcohólica, contra el 20% de los heterosexuales. (p.119). Volver al artículo.



Beitchman: "Revisión de estudios que reportan sintomatología de adolescentes que han sido abusados sexualmente revelaron la presencia de depresión, baja autoestimación e ideas de suicidio." (p.544). Volver al artículo.



Zucker:"...En general estamos de acuerdo con los que (p.ej.: Green 1972; Newman 1976; Stoller, 1978) creen que mientras más temprano comience el tratamiento, mejor." (p. 281) "Ha sido nuestra experiencia que un número significativo de niños y sus familias pueden cambiar mucho. En estos casos, el desorden de identidad de género se puede resolver completamente, y nada de la conducta o fantasías del niño sugiere que pueda haber temas de identificación sexual en permanente conflicto… Si consideramos todo, sin embargo, tomamos la posición de que en tales casos un clínico debiera ser optimista en lugar de pesimista, sobre la posibilidad de ayudar a los niños a hacerse más seguros en su identidad de género."(P. 282). Volver al artículo.



Newman: "Niños femeninos, a diferencia de hombres con desorden de género postpuberal, parecieran responder muy bien al tratamiento." (p. 684). Volver al artículo.



Newman: "Las bromas y rechazo social por los muchachos iguales disminuyen, y son reemplazadas por aceptación. Durante los primerso 12 a 24 meses de tratamiento, estos pacientes empiezan a disfrutar el ser aceptados como muchachos, y esa aceptación es un refuerzo continuado y poderoso ."(p.684). Volver al artículo.



Bradley: "Nuestra experiencia es que tales sufrimientos disminuyen radicalmente, que la autoestimación mejora cuando los padres son capaces de valorar al niño y de apoyarlo y estimular la conducta sexual apropiada." (p.245). Volver al artículo.



Bates: "Parece probable que es la combinación de ser afeminado, tímido, con aversión social; e inmadurez que juntas constituyen razones suficientes para que los padres, las escuelas y otros puedan buscar atención médica para tratar la conducta afeminada." (p.14). Volver al artículo.



Newman: "Las madres generalmente temen perder la compañía del hijo, a medida que se pone más masculino y por consiguiente son rehacias a comenzar un programa de tratamiento." (p.684). Volver al artículo.



Garafalo: " Muchachos 'gay' y bisexuales pueden tomar más riesgos, y envolverse en actividades peligrosas a una edad más joven que los muchachos que se describen a sí mismos como heterosexuales. Muchachos 'gay', lesbianas y bisexuales tenían mayor tendencia a contemplar o intentar suicidarse, abusar de alcohol o drogas, participar en actividad sexual riesgosa, o ser víctimas de ella, y a iniciar estas actividades a una edad más temprana". Volver al artículo.



Osmond et al. Hicieron una encuesta de hogares de hombres solteros, de 18 a 29 años de edad, y encontraron que de 328 hombres homosexuales, el 20,1% tuvieron un test positivo para VIH. Volver al artículo.



Stall: "…la prevalencia del uso de algunas drogas en esta muestra de una comunidad 'gay' urbana es muy alta, y hay diferencias significativas entre el número de drogas usadas por los homosexuales y los heterosexuales que contestaron. El descubrimiento que un número grande de hombres 'gay' usan varias clases diferentes de drogas sugiere la posibilidad de que el uso combinado de drogas sea relativamente común entre los hombres 'gay'." (p.71). Volver al artículo.



Signorille, citando a Steve Troy: "Es la edad del SIDA y pienso que la actitud de la gente es, 'No se cuánto tiempo voy a vivir… La mayoría de las personas que van a fiestas de nuestro grupo son VIH positivas, al menos así creo. Su actitud es, 'Voy a vivir para el momento presente'. Las fiestas del grupo son la única salida que tenemos para el escapismo total. Lo desafortunado de esto es que cuando usamos drogas, nos desinhibimos mucho más. Cosas que no haríamos normalmente cuando estamos en nuestros cinco sentidos, las hacemos… Y, para decir la verdad, no puedo decir que sea… no puedo decir que no lo haya hecho yo también. Cuando la gente usa drogas, las chances de sexo no protegido es mayor, como diez veces mayor." (p.116). Volver al artículo.



Rekers: "Con 'grants'de investigación del National Institute of Mental Health, he
demostrado experimentalmente un tratamiento afectivo para la "desordenada identidad de género de la niñez" que parece tener la capacidad de prevenir la orientación homosexual en varones, si se aplica extensamente en la población". Volver al artículo.



Mulry: "...hombres que no tomaban antes de tener relaciones tenían pocas
posibilidades de envolverse en coito anal sin protección, mientras que el 90% de hombres que habían tenido al menos un episodio de coito anal sin protección también habían tomado, al menos algunas veces, antes de las relaciones." El trabajo encontró: "ausencia virtual de individuos que no bebían pero que se envolvían en coito anal sin protección." (p.181). Volver al artículo.



Bell: 62% de 575 hombres homosexuales en un estudio publicado en 1978 habían contraído enfermedades de transmisión sexual por contactos homosexuales. Volver al artículo.



Rotello: "¿Quién puede querer animar a sus hijos a envolverse en una vida que los expone a tener un 50% de chance de infección por el VIH? ¿Quién podría mantenerse neutral ante tal posibilidad? Si la razón para que la sociedad tolere la homosexualidad es que permite a los niños 'gay' tener la misma chance de alcanzar la felicidad, la razón está dañada sin remedio por la epidemia que rechaza la felicidad".(p.286). Volver al artículo.



Stall: "Aunque se usen diseños complicados, la eficacia de las intervenciones educativas para reducir el riesgo de infeción por VIH, no ha podido ser demostrada en forma consistente… Más educación, durante períodos más largos, no pareciera ser efectiva para determinar cambios de conducta en hombres que están crónicamente expuestos a alto riesgo." (p.883). Volver al artículo.



Calabrese, Harris y Easley estudiando una muestra de hombres 'gay' viviendo fuera de las grandes comunidades homosexuales de la costa, encontraron que ni la participación en conferencias sobre sexo seguro, leer folletos sobre sexo seguro, recibir consejos de un médico sobre SIDA, ser examinados para anticuerpos contra VIH, ni terapia de consejo en un centro distinto, se asoció con participación en sexo seguro. Volver al artículo.



Hoover: "La probabilidad sumada de seroconversión [de VIH- a VIH+] antes de la edad de 55 años es de alrededor de 50%, con seroconversión que puede continuar después de esa edad. Dado que este grupo consiste en voluntarios que reciben extensa educación sobre la transmisión del VIH-1, las tasas de serocon-versión futuras de la población homosexual general puede ser aún más alta que lo observado aquí." (p.1190). Volver al artículo.



Tomado de www.buzoncatolico.com
 
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