Nada hay tan difícil como la franqueza,
ni nada tan fácil como la adulación.
La adulación es agradable, y todos la escuchan con cierta delectación,
con una delectación grosera quizá, pero delectación al fin.
Fedor Dostoievski (Crimen y Castigo)
La fidelidad comprada
es siempre sospechosa
y generalmente de corta duración.