1. ¿Qué razón de ser tiene la enseñanza diferenciada?

La enseñanza diferenciada es una opción pedagógica que busca atender más específicamente a la diversidad entre el hombre y la mujer.

El hombre y la mujer tienen la misma dignidad y los mismos derechos, pero presentan diferencias que afectan a toda su persona, y el modelo educativo de la enseñanza diferenciada apuesta por una atención especializada en esas características propias de cada sexo.

Chicos y chicas presentan diferencias en su ritmo de desarrollo, en su forma de aprender, en el procesamiento de la emociones y en sus motivaciones e intereses. Algunas de esas diferencias son de orden natural y otras proceden del entorno cultural y de estereotipos muy arraigados. En todo caso, la educación diferenciada facilita que se tengan en cuenta esas diferencias a la hora de definir y concretar las estrategias de enseñanza y aprendizaje más idóneas para alumnas y alumnos, también en todo lo que se refiere a la educación en la igualdad. La clave del éxito de la educación diferenciada radica precisamente en el equilibrio entre el reconocimiento de la diferencia entre hombres y mujeres y la búsqueda y la garantía de igualdad entre ambos.

Se trata de una apuesta pedagógica que en las últimas décadas han asumido con éxito instituciones educativas muy diversas en todo el mundo, con excelentes resultados académicos y de socialización, y que contribuye a una mayor diversidad de oferta que enriquece el panorama educativo.

Parece claro que un sistema educativo donde coexistan la educación mixta y la diferenciada será más plural y atenderá mejor la demanda de cada familia, que es quien tiene la principal responsabilidad en la educación de sus hijos.