33. ¿Qué enseñanza es objetivamente mejor, la mixta o la diferenciada?

No es fácil –o quizá sería mejor decir que no es posible– clasificar los modelos pedagógicos de mejor a peor. Son, sobre todo, diferentes. A unos le irá mejor un modelo, y a otros les irá mejor otro. Lo que parece claro es que un sistema donde coexistan diversos modelos satisface mejor la demanda de cada familia, que es quien, al fin y al cabo, tiene la responsabilidad de decidir sobre la educación de sus hijos. Es mejor tener la posibilidad de escoger. La democracia, el progreso, supone libertad de elección. El progresismo debería celebrar y respetar la diversidad, no imponer uniformidad.

Por eso, la pregunta no sería la más adecuada. Es como preguntar si es mejor estudiar letras o ciencias, jugar al fútbol o al baloncesto, ser abogado o ingeniero. Cada persona tiene sus preferencias, basadas en mil motivos que pertenecen a su soberanía personal.

¿Qué es mejor entonces? Lo mejor es tener la posibilidad de escoger. No se trata de defender la educación diferenciada sino sobre todo la pluralidad y la igualdad de oportunidades. Es una cuestión de libertades, que es algo por lo que muchas personas a lo largo de la historia han hecho grandes esfuerzos y sacrificios.