El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.
Charles Dickens Continuar leyendo “Reconocer los sentimientos de los demás”
interrogantes.net – Blog de Alfonso Aguiló
Blog personal de Alfonso Aguiló
El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.
Charles Dickens Continuar leyendo “Reconocer los sentimientos de los demás”
El corazón humano
es un instrumento
de muchas cuerdas;
el perfecto conocedor
de los hombres las
sabe hacer vibrar todas,
como un buen músico.
Charles Dickens Continuar leyendo “Simpatía y talento social”
Nada hay más poderoso
que una idea a la que
ha llegado su momento.
Víctor Hugo Continuar leyendo “La posibilidad de cambiar”
Nuestra vida afectiva es el resultado
de una larga historia de creación sentimental.
José Antonio Marina Continuar leyendo “Modelar nuestro estilo sentimental”
No hay más invierno
que la soledad.
Pedro Salinas Continuar leyendo “El temperamento no es un destino inexorable”
El amor sólo comienza a desarrollarse
cuando amamos a quienes no necesitamos
para nuestros fines personales.
E. Fromm Continuar leyendo “El primer desarrollo emocional”
El amor sólo comienza a desarrollarse
cuando amamos a quienes no necesitamos
para nuestros fines personales.
E. Fromm
El mundo exterior podrá hacerte sufrir,
pero sólo tú podrás avinagrarte a ti mismo.
Georges Bernanos Continuar leyendo “Sentimientos y carácter”
El mundo exterior podrá hacerte sufrir,
pero sólo tú podrás avinagrarte a ti mismo.
Georges Bernanos Continuar leyendo “Sentimientos y afán por mejorar”
La cultura actual ha concedido a la libertad un valor inestimable. Afortunadamente, la libertad se cotiza hoy al alza.
Sin embargo, la historia reciente está demostrando que toda esa sensibilidad no ha logrado acabar con muchas formas de violencia e intolerancia que todos abominamos. Personas y grupos extremistas de todo signo demuestran que en muchos ambientes crece el prestigio de la intolerancia. La actualidad se encarga a diario de recordarnos que la intolerancia —política, cultural, étnica, religiosa, etc.— no ha muerto sino que parece gozar de buena salud.
Quizá sea porque el verdadero amor a la libertad ha de demostrarse en la defensa de la libertad de los demás, y ahí, lamentablemente, no siempre resulta tan atractiva.
La libertad no es cuestión en absoluto sencilla. Plantea toda una serie de dilemas que sugieren apasionantes temas de debate para cualquier sociedad que se precie de reconocer y proteger los derechos naturales de sus ciudadanos. Porque es evidente que todo no puede tolerarse. Y es evidente también que debe respetarse la libertad. El problema que aquí se debate es dónde está el punto de equilibrio entre ambas afirmaciones obvias, puesto que crear una verdadera cultura de la tolerancia requiere fijar los límites de lo intolerable.
En estas líneas se pretende señalar algunas ideas que pueden contribuir a una verdadera y positiva educación en la tolerancia. No busca solo dar una serie de consejos concretos sobre cómo resolver los pequeños problemas relacionados con la libertad y la tolerancia en la educación. Se pretende abordar el asunto desde una perspectiva de fondo y, al tiempo, facilitar unas explicaciones sencillas, que se entiendan intuitivamente, para las principales cuestiones que, sin eludir los puntos más delicados, se debaten hoy en torno a la tolerancia.
Alfonso Aguiló