Joseph Ratzinger, “Sobre algunos aspectos de la teología moral”

Entrevista a Joseph Ratzinger. Extractada de “Ser cristiano en la era neopagana”, Editorial Encuentro.

Continuar leyendo “Joseph Ratzinger, “Sobre algunos aspectos de la teología moral””

Juan Manuel de Prada, “La calumnia”, Reserva natural, 253

Nos hemos habituado a convivir con su presencia cenagosa, a respirar su aliento fétido, y ni siquiera nos damos cuenta de cómo nos va infectando por dentro, cómo nos pudre el alma y nos encharca los sentimientos. La calumnia campea sobre nuestras vidas, su mancha invasora se infiltra en nuestra sangre y se funde con nuestras células, hasta convertirse en sustancia de nosotros mismos. Hemos consagrado la presunción de inocencia como principio elemental de nuestras modernas democracias, pero cada día pisoteamos ese principio y nos limpiamos el barro de los zapatos en él, como si se tratase de un felpudo. La malicia popular, azuzada por los medios de comunicación, ha consagrado la calumnia como herramienta impune y risueña. Así se despachan honras, se allanan virtudes, se airean intimidades y se destruyen prestigios. Vivirnos instalados cn un clima de degradación moral irrespirable, y la calumnia, ese monstruo anaerobio, parásita nuestra convivencia. Se resuelve en estos días el tan cacareado "Caso Arny", pero los tribunales se pronuncian con dos años de retraso, cuando ya la calumnia ha quedado consolidada en el subconsciente colectivo. Un puñado de hombres inocentes son absueltos por el tribunal, pero no hay ley humana que los absuelva del oprobio que han tenido que sufrir y que los acompañará para siempre, como una reminiscencia de podredumbre. ¿Quién restituye a los imputados el honor abofeteado por la maledicencia? Quienes ayer fueron exonerados han tenido que sobrellevar sobre sus conciencias una presunción de culpabilidad que quizá ya los deje maltrechos, han tenido que soportar juicios dirimidos en tribunales catódicos, han tenido que combatir el cáncer de la calumnia desde su desvalimiento. Ayer fueron proclamados inocentes, pero antes ya los habíamos proclamado apestosos y culpables, en una manifestación unánime de la infamia que debería avergonzarnos. ¿Recuerda la polvareda que provocó el "Caso Arny"? Unos adolescentes chantajistas y arteros decidieron enfangar el honor de un puñado de famosos, y enseguida la calumnia se adueñó del aire, como una lumbre súbita, y nos hizo repudiar a quienes hoy aparecen corno víctimas. Por entonces creíamos que las víctimas eran los calumniadores, mozalbetes ya bastante talluditos y dueños de sus esfínteres, a quienes denominábamos, con cierta incorrección lingüística, menores, e incluso "niños". ¿Recuerdan el debate social que suscitó esta supuesta "profanación de la infancia"? Nuestros políticos prometieron legislaciones represivas contra la prostitución infantil, algo que en aquel momento los enaltecía a nuestros ojos y les rentaba votos. Pero por debajo de las declaraciones de buena voluntad iba creciendo callada la calumnia, como una tenia maligna. ¿Quién resarcirá a los inocentes por las noches de insomnio y las lágrimas retenidas y el estrépito del escándalo?

Aceprensa, “Cuando falla la ética se evapora la confianza”, 17.VII.02

El descubrimiento de escándalos financieros e irregularidades contables en grandes empresas de EE.UU. ha creado un clima de desconfianza entre los inversores y ha provocado la caída de altos directivos. También ha dado lugar a un debate sobre los factores que han minado la ética empresarial.

Continuar leyendo “Aceprensa, “Cuando falla la ética se evapora la confianza”, 17.VII.02″

Juan Domínguez, “Los jóvenes europeos redescubren la religión”, Aceprensa, 30.VII.02

Los jóvenes europeos y la religión: Los padres dejaron la religión, sus hijos la redescubren.

Continuar leyendo “Juan Domínguez, “Los jóvenes europeos redescubren la religión”, Aceprensa, 30.VII.02″

Fernando Sebastián, “La Iglesia frente al terrorismo de ETA”, 18.VIII.02

El libro «La Iglesia frente al terrorismo de ETA», que recopila los pronunciamientos de la Santa Sede, los obispos y otras instituciones eclesiales desde 1969 hasta 2001, cuenta con un epílogo de monseñor Fernando Sebastián sobre la Iglesia ante el terrorismo de ETA. Este escrito del arzobispo de Pamplona ha sido calificado por el teólogo Olegario González de Cardenal como «profundamente iluminador y liberador de muchas conciencias. No desearía yo más -dice- que todos los ciudadanos españoles y, especialmente, los cristianos, leyeran ese texto y procuraran actuar en consecuencia». A continuación recogemos un resumen del epílogo escrito por monseñor Sebastián.

«Según ellos, hay un conflicto original que consiste en el no reconocimiento de los derechos políticos del pueblo vasco, perfectamente diferenciado, que ocupa desde siempre un territorio, injustamente ocupado por el Estado español (y en parte por el Estado francés) y al que se le niega el derecho de autodeterminarse y organizarse en un Estado independiente. Si este postulado se acepta como verdadero, todas las demás consecuencias están ya implícitamente aceptadas. Así opinan los nacionalistas, pero ¿es ésta una realidad objetiva históricamente demostrable, o es más bien una pretensión opinable y discutible sólo sostenida por una parte de la población vasca? (…) Bien pudiera ocurrir que en vez de tratarse de un conflicto verdadero, fuera, más, «su conflicto», pero no el conflicto de otros muchos vascos, que viven perfectamente en España. Lo que dicen los votos es que casi la mitad de los ciudadanos vascos, y la inmensa mayoría de los navarros, ven las cosas de otra manera y no tienen dificultad para compaginar su identidad vasca o navarra con su ciudadanía española. (…) El victimismo es una forma indirecta de justificar el terrorismo y llega a ser una verdadera técnica psicológica para justificar y hacer moralmente tolerables los crímenes de ETA. (…) »No parece que se pueda afirmar que, en la España actual, los vascos padecen tales discriminaciones jurídicas que justifiquen la insurrección armada y mucho menos los asesinatos indiscriminados y alevosos que ETA comete para imponer su voluntad contra el sentir de la mayoría de los ciudadanos. (…).

»Al margen de cualquier intención política, este procedimiento es intrínsecamente perverso y gravemente inmoral. Es incompatible con la conciencia cristiana no solamente la ejecución de estos atentados, sino cualquier colaboración que apoye la existencia y las actividades de ETA, tanto en el orden cultural como en el social y político. En consecuencia, la conciencia católica afirma que no es lícito apoyar a las instituciones que acepten directa o indirectamente la dirección de ETA, ni es lícito apoyar de ninguna manera a aquellas instituciones que no condenan expresamente los atentados de ETA y no muestran de este modo su independencia institucional e ideológica respecto de esta organización.

¿Autodeterminación? »Ante la exigencia del pretendido derecho a la autodeterminación, es preciso hacer una serie de observaciones que debilitan y prácticamente anulan la legitimidad de esa reivindicación. En la actualidad no hay un pueblo homogéneamente vasco que ocupe un territorio definido. Los vascos están presentes en todo el territorio español; y en lo que se llama País Vasco o Euskal Herria. Hay, y ha habido, desde hace siglos muchas personas no vascas, viviendo en paz y armonía con los vascos. Esa unidad ahora invocada como Euskal Herria o País Vasco no ha sido nunca una unidad política independiente, ni puede considerarse un país ocupado por otro, puesto que ha participado, como cualquier otro, en la historia general de los pueblos peninsulares (…).

»Los vascos, en la actual situación democrática, tienen los mismos derechos civiles que los demás ciudadanos españoles y pueden desarrollar y garantizar libremente las notas y peculiaridades de su historia y de su cultura como cualquier otro grupo cultural, lingüístico y hasta político integrado en el Estado español. El ordenamiento político vigente en España admite la reivindicación democrática y pacífica de cualquier pretensión, opinión y proyecto político dispuesto a respetar los derechos humanos y las libertades y derechos políticos de los demás ciudadanos. (…) »Es preciso afirmar que, actualmente, los vascos no están sometidos a ninguna injusticia objetiva ni padecen una restricción de sus derechos y libertades políticas que justifique la insurrección ni la lucha armada. Por lo cual los católicos vascos y la gente de buena voluntad se encuentra en la obligación moral de desligarse de ETA y oponerse a ella, a pesar de los posibles y legítimos sentimientos nacionalistas. (…) »Las actuaciones y la misma naturaleza de ETA son absolutamente inmorales. En consecuencia, no es tampoco lícito apoyar en cualquier forma aquellas instituciones que colaboran con ETA, que aceptan su dirección, o simplemente no se desligan públicamente de ella mediante la condena explícita de sus crímenes y extorsiones.

»Junto a este nacionalismo radical, más o menos contaminado por la violencia y por sus relaciones con ETA,existe también un nacionalismo vasco que quiere mantenerse en el marco de la moral objetiva y de las instituciones y procedimientos democráticos. El PNV existe desde mucho antes de la aparición de ETA. Y es evidente que su trayectoria ha sido democrática, aunque haya estado fuertemente condicionada por sus pretensiones independentistas.

El nacionalismo democrático Está claro que una opción política nacionalista puede ser legítima y perfectamente compatible con una conciencia cristiana. Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que ser nacionalista no es lo mismo que ser independentista. Puede haber un nacionalismo que pretenda defender y desarrollar los elementos específicos de un pueblo, con su historia, su lengua y su cultura, dentro de un Estado plurinacional. Hoy está admitido que el viejo principio romántico de un pueblo, un Estado no es aplicable y que su reivindicación cerrada y cerril es una fuente interminable de conflictos.

»Otra consideración indispensable es ésta: lo que en política es teóricamente posible, para que sea legítimo en la práctica, ha de manifestarse como un medio de conseguir un bien mayor para la mayoría de la población. El independentismo es una opinión posible. Pero ¿es tan claro que la ruptura independentista, en las actuales circunstancias, es mejor para la mayoría de la población que la continuidad democrática? ¿Qué pasaría con esa casi mitad de la población que se sienten a la vez vascos y españoles y no quieren separarse de España? (…). En estos momentos, los nacionalistas no pueden invocar el diálogo ni la libre manifestación de la voluntad popular como medio de resolver el contencioso político, sencillamente porque mientras exista ETA los ciudadanos no tienen libertad real para manifestarse. Los nacionalistas pueden decir lo que quieran y nadie les va a matar. En cambio, los no nacionalistas si dicen lo que sienten, si votan libremente se exponen a que ETA los mate, o por lo menos se ven obligados a desafiar los insultos y los asaltos de los jóvenes guerrilleros nocturnos que ETA alimenta e impulsa.

»El nacionalismo democrático se encuentra en la obligación moral de formar un frente común con las demás instituciones democráticas del Estado para luchar eficazmente contra ETA. (…) No se trata sólo de una obligación democrática, sino de una obligación moral, de una exigencia fundamental de la moral política más elemental. (…) Quiérase o no, la coincidencia con la presencia y los fines de ETA contamina las actividades de cualquier otra organización nacionalistas, a no ser que exista al mismo tiempo una clara negación de cualquier coincidencia con ETA y una decidida colaboración con todas las instituciones del Estado para procurar eficazmente la derrota y la desaparición de ETA. Si el nacionalismo vasco quiere actuar moralmente, en las circunstancias actuales, tiene que unirse con las instituciones democráticas del Estado en una lucha decidida y eficaz contra el terrorismo.

»El punto clave en la sociedad vasca es que los ciudadanos están divididos en sus preferencias políticas al 50 por ciento: un poco más de la mitad son nacionalistas (quizá no todos independentistas) y casi una mitad prefiere seguir viviendo como ciudadanos españoles y vascos a la vez. Ninguna solución unilateral que imponga las preferencias de una mitad y desconozca el sentimiento y la voluntad de la otra mitad puede ser justa ni estable. En Navarra, la mayoría no tiene dificultad en seguir siendo navarros y españoles, y no quieren alterar su amplia autonomía foral integrándose en ninguna otra institución autonómica ni federal. (…) La intervención de la Iglesia »Hoy por hoy, la Constitución española, el Estatuto vasco y el Amejoramiento del Fuero en Navarra, son los instrumentos legales que garantizan la convivencia en paz y en libertad. La única postura responsable y realista es la que se apoya en el reconocimiento de esta situación legal y política, para pretender mejorar estos ordenamientos por los procedimientos legales previstos. Es preciso reconocer serenamente la existencia de un problema político en el País Vasco. Por eso no es exacto decir que el único problema del País Vasco es ETA. Existe el problema singular de que un tanto por ciento importante en el País Vasco no quiere ser españoles, no ven compatible su identidad vasca con la ciudadanía española.

«La Iglesia tiene que denunciar y condenar la violencia. (…) Pero cabe preguntar qué es lo que hay que pedir a cada grupo, a cada participante de la vida social y pública en estos momentos. A los nacionalistas radicales la Iglesia les dice que las ideas y los análisis marxistas no son verdaderos, ni justos, ni sirven de verdad para fomentar la libertad y la prosperidad de los pueblos. Hay que decirles que no se puede absolutizar ninguna idea ni ninguna realidad social, que ningún proyecto político puede ocupar el lugar de Dios y justificar el atropello de los derechos de nadie.

»Cuando el ser de «aquí» o de «fuera» es razón suficiente para respetar o no respetar los derechos de una persona, estamos fuera de la democracia, de la moral y de la civilización cristiana; estamos cerrando el camino a cualquier proyecto civilizado y realista de convivencia justa y democrática. (…) »A los nacionalistas democráticos, sean independentistas o no, hay que decirles que no se pueden desconocer los vínculos y responsabilidades comunes con las demás instituciones democráticas, en contra de la violencia y de los radicalismos. Valorar más las coincidencias con los terroristas que las coincidencias morales y democráticas con quienes respetan los derechos humanos y son víctimas de los ataques terroristas es, de nuevo, una forma encubierta de caer en la idolatría de los de «aquí», es aceptar el juego del racismo y favorecer indirectamente el triunfo de las posiciones radicales y violentas. (…) Pretender aprovechar la existencia del terrorismo para ganar bazas políticas o alcanzar algunos grados de soberanismo, sería una forma sutil de hacerse solidarios y dependientes de los violentos. (…) A los partidos y a las instituciones constitucionalistas, la Iglesia debe decirles que es cierto que hay que garantizar eficazmente los derechos fundamentales de los ciudadanos y es cierto que esto requiere la derrota policial de ETA. Pero también es cierto que la paz y la justicia no llegarán del todo mientras no haya una voluntad política eficaz de encontrar una respuesta razonable a las pretensiones más o menos independentistas de la mitad nacionalista. Ellos no pueden imponer sus ideas a los demás. Pero tampoco sería justo no tenerlas en cuenta de ninguna manera. Esta es la dificultad real, la verdadera cuestión política (…).

Tomado de ABC, 18.VIII.02

Fernando Colina, “Necesita un psiquiatra… ¿o más bien un confesor?”, PUP, 28.IX.02

El Director del Hospital Psiquiátrico de Valladolid, en un artículo publicado en el Norte de Castilla el 21.IX.02 afirma que muchos pacientes necesitan más bien un confesor.

Continuar leyendo “Fernando Colina, “Necesita un psiquiatra… ¿o más bien un confesor?”, PUP, 28.IX.02″

Susanna Tamaro, “La gente tiene necesidad de lo sagrado”, La Razón, 9.X.02

Sin duda es una mujer especial. Ama la cocina y el campo (vive con caballos, perros, gatos y cabras). Le gusta tocar la flauta, leer y, sobre todo, escribir. La autora de «Donde el corazón te lleve» y «Respóndeme», ha fundado varias asociaciones benéficas y dice odiar todo lo que sea estrecho: desde los vestidos hasta los sentimientos y las ideologías. Susanna Tamaro, de 44 años y una de las heroínas de la literatura actual (nueve millones de copias vendidas de «Donde el corazón…»), vive esquivando las tortas lo mejor que puede en un mundo en el que parecen pulular las malas lenguas. ¿Será la envidia? Ella misma, aburrida ya y algo ajena, confiesa: «Han dicho de mi que he intentado suicidarme, que soy una neurótica, budista, new age, fascista e integrista católica». En fin, una cosa es cierta, y es lo que ha dicho de sí misma en una entrevista concedida a Michele Brambilla y recogida en el libro «Gente que busca. Entrevistas sobre Dios», del periodista italiano. Susanna no se avergüenza de publicar en la revista «Familia Cristiana» y en San Paolo, una gran editorial, pero… católica. Es decir, una editorial, «perteneciente a otro mundo , ignorado por la cultura oficial», en palabras de Brambilla.

«Soy católica» Incluso en el mundo católico hay quien piensa que es adepta de la Nueva Era (New Age). «Eso es una estupidez explica Susanna al periodista. Yo creo que Dios se ha encarnado en Jesús, que ha muerto y ha resucitado. Soy una católica practicante, no una secuaz de la New Age. La cual, es una espía de la necesidad de sagrado que tiene la gente, y esto debería, más bien, hacer reflexionar a los sacerdotes: si tantas personas terminan en ciertas sectas o movimientos, quizá es porque la Iglesia no consigue responder a la demanda de lo sobrenatural». Y añade modestamente: «A veces, me parece, se insiste demasiado en la ética, con el riesgo de mostrar la fe como un paquete de preceptos y no aquel mensaje de profunda liberación que es. Sólo quien vive la fe experimenta cuánta paz viene del respeto de la ley de Dios.

En su última obra, «Ánima Mundi», una religiosa simboliza la Gracia, con la que Susanna quiere mostrar que la Salvación viene de fuera, dando así una lección a los que se creen amos de su vida y del propio destino, y no aceptan la idea de ser salvados por Otro. «Mis libros no son de consumo, sino de reflexión, si los críticos me censuran no me importa nada». Queda patente la decisión de esta mujer de no ocultar su fe con la intención de hacer guiños al mercado.

Para Susanna cada palabra es una semilla y el terreno donde se siembra es el corazón del hombre. Recientemente decía durante un discurso pronunciado en el Encuentro Internacional para la Paz organizado por la Comunidad de San Egidio: «Hay palabras instigadoras y palabras reflexivas, palabras que explotan en forma de rabia y de resentimiento y otras que, en cambio, son capaces de detener cualquier tipo de explosión. Precisamente por eso la escritura consume, porque es un peso, y ahora más que nunca, una responsabilidad».

¿Y cómo construir la paz? En su alocución apuntaba que el mal no se puede vencer con el mal, pero tampoco con la retórica del bien y de los buenos sentimientos. «Combatir el mal con el mal conduce a un círculo vicioso cada vez más estrecho. Tendremos que sembrar más palabras continúa. Palabras que golpeen, que hieran. Palabras que hagan levantar la vista. Palabras que, en la estación justa, sepan germinar y transformarse en plantas. Las plantas de la esperanza, del amor y la misericordia».

Idolatría Tamaro no tiene reparo en hablar de la existencia del pecado, y así, nos advierte de que «el pecado de este tiempo y de todo tiempo no es el mal, sino la idolatría. Ella es la que conduce al hombre a la deriva y transforma la historia en una carrera sin frenos hacia la aniquilación.

En cuanto a la paz interior Susanna explica que practica el yoga y las artes marciales porque le ayudan a la reflexión, el equilibrio interior y también a la oración, pero las considera tan sólo técnicas. Sabe que a Dios no se le alcanza a fuerza de puños y admira la sencillez evangélica, que es la que nos acerca a la entrada al Reino de los Cielos.

Altagracia Domínguez, La Razón, Madrid, 9.X.02

ACI, “Miss América censurada por hablar a favor de la abstinencia sexual”, 9.X.02

Erika Harold, coronada hace unas semanas como Miss América 2003, denunció que fue censurada por los organizadores del certamen que le ordenaron no hablar públicamente a favor de la abstinencia sexual.

Harold, de 22 años y natural de Urbana, Illinois, se dedica desde hace tiempo a promover la abstinencia entre las adolescentes de su estado y dice no estar dispuesta a ceder a las presiones por haber ganado la corona.

“Francamente, aunque no sea específica, hay presiones de algunos lados para que no promueva la abstinencia”, denunció Harold al diario The Washington Times.

En su primera visita a la capital estadounidense desde que ganó el certamen el 21 de septiembre, Harold dijo que resistirá los esfuerzos de los funcionarios del Miss América para silenciar sus opiniones a favor de la castidad.

“No me intimidaré”, afirmó Harold -quien este año fue aceptada en la Universidad de Harvard para estudiar derecho- cuando llegó a la sede del National Press Club, para una conferencia de prensa en Washington.

Una fuente señaló que Harold estaba muy molesta porque George Bauer, director ejecutivo interino de la organización del Miss América, y otros funcionarios del certamen, le habían ordenado directamente que se limite a hablar de la prevención de la violencia juvenil, con el que ha ocupado numerosas primeras planas.

Según la misma fuente, los funcionarios no quieren que Harold utilice su investidura para promover a castidad entre las adolescentes, a pesar que es una causa que ella promueve desde hace varios años como conferencista del Project Reality, una organización de Chicago pionera en la difusión de la abstinencia en las escuelas. Sólo desde que ganó el título de Miss Illinois en junio, Harold dirigió conferencias a favor de la abstinencia a unos 14 mil jóvenes del estado.

Bauer no ha respondido a las preguntas de la prensa sobre esta censura. Lo que más llama la atención es la incoherencia de los funcionarios en el tema sexual, pues ahora se oponen a la difusión de la castidad, y por mucho tiempo prohibieron a las elegidas como Miss América -e incluso a las concursantes- estar a solas con un hombre, sea su padre o hermano, sin un chaperón.

Desde 1990, se ha exigido a las concursantes del Miss América adoptar un tema oficial de promoción. Harold ganó el concurso Miss Illinois con la plataforma “Abstinencia Sexual en la Adolescencia: Respétate a ti mismo, Protégete a ti mismo”. Sin embargo, los funcionarios del certamen reemplazaron la abstinencia por la violencia juvenil, porque arguyeron que sería más “pertinente”, según confesó su padre a un periódico de Illinois.

Su compromiso Tras ganar la corona, Harold afirmó que recibió un mensaje electrónica de una escolar de Chicago pidiéndole que siga con su campaña a favor de la abstinencia. “Ella me dijo que había cambiado su vida por lo que le dije, que había tomado la decisión de vivir la abstinencia por lo que escuchó. Ella espera realmente que como Miss América siga compartiendo esto porque cambió su vida y cree que cambiará la de otras personas”, relató Harold.

“No quiero pensar que hay chicos en todo el país que ahora cuestionen si hicieron la decisión correcta, cuando la persona que me inspiró no está dispuesta a compartir ese compromiso a nivel nacional. Me sentiría hipócrita si desisto ahora”, indicó Harold.

La Miss América, aseguró que la educación en la abstinencia es un componente importante de la prevención de la violencia juvenil porque la violencia está directamente relacionada con el permisivismo sexual y la promiscuidad. “Creo que si una persona joven se involucra en un estilo de vida promiscuo, es más vulnerable ante otros factores de riesgo, definitivamente hay una relación ahí”, señaló. Erika Harold confesó que en la adolescencia fue víctima de acoso sexual. “muchas víctimas de estos abusos, terminan creyendo lo que se dice de ellos y se vuelven promiscuos, caen en un modelo de autodestrucción”.

“Cuando a mí me tocó vivir esa experiencia, yo adopté la aproximación opuesta y decidí no definirme por lo que los demás pensaban de mí. Me sentí muy afortunada por tener padres y una comunidad de fe que me apoyó en esto. Por eso fui capaz de hablar sobre este tema. No tomé el camino de ser promiscua, sino de reafirmar lo que creo y defenderlo. Me siento muy afortunada por haber podido compartir esto con miles de jóvenes”.

Publicamos a continuación la rectificación de los organizadores unos días después: Los organizadores levantan censura a Miss EEUU WASHINGTON DC, 11 Oct. 02 (ACI).- La avalancha de críticas y las firmes convicciones de la nueva Miss Estados Unidos, Erika Harold, llevaron a los organizadores del certamen a desistir de la censura impuesta contra la representante para que no promueva la castidad.

Después de prohibir expresamente a Harold hablar a favor de la abstinencia en sus apariciones públicas, los funcionarios fueron severamente cuestionados por distintos sectores y la Miss Estados Unidos no ocultó su malestar. Harold, que antes de ganar el certamen era Miss Illinois, se había convertido en una de las voceras oficiales de Project Reality, organización dedicada a promover la abstinencia entre los escolares.

Según informó Libby Gray, de Project Reality, cuando los funcionarios del certamen pidieron a Harold cambiar el enfoque de su discurso a los adolescentes y la violencia, ella lo aceptó pero rechazó detener su mensaje sobre la abstinencia. “A ella le pidieron que no hablara sobre la abstinencia. Erika no será políticamente correcta, hablará de lo que siente que es más importante. Está apasionada con el tema de la abstinencia y quiere difundir este mensaje entre los adolescentes de todo el país”, señaló Gray.

Robert Knight, director del Culture and Family Institute, afirmó que la organización de Miss Estados Unidos no tenía mucha opción al respecto. “La presión pública los hizo recuperar el sentido”, indicó Knight y lamentó que los funcionarios del concurso estén tan desfasados. “Por mucho tiempo, los organizadores parecían estar atrincherados en la revolución sexual de los ’70s”, señaló.

Susanna Tamaro, “El mal no se combate con la retórica de los buenos sentimientos”, El Mundo, 3.IX.02

Nunca he creído en la bondad natural del hombre. (…) Esto ha provocado que no me sorprenda la exhibición de su maldad. Me maravilla, en cambio, que la gente se haya olvidado de esta natural tendencia al mal, que no tengamos ya memoria de nuestros orígenes. No fue Abel, muerto precozmente, sino Caín el que generó todas las estirpes que pueblan la Tierra. Un cielo vacío y un paraíso fácilmente edificable en la tierra sacaron al hombre de su camino. Entender la técnica -y dominarla- le proporcionó la ilusión de que el mismo saber era extensible al corazón. Sin cielo -y sin camino para recorrer-, también el hombre se torna máquina y, como todas las máquinas, puede funcionar bien o mal, depende de la construcción, del programa y del mantenimiento.

(…) Sin la idea de la redención, la Historia se convierte en una arena en la que los vencedores amontonan constantemente los cuerpos de los vencidos. Sin la idea de la redención, la vida de los seres humanos no es muy diferente de la de los excursionistas sorprendidos por la niebla. ¿Cuál es el camino por el que hemos venido? ¿Por dónde vamos caminando ahora? Nadie tiene una brújula, andamos a ciegas, volviendo siempre sobre nuestros pasos. De esta forma, cuando llegue la muerte, habremos gastado todos los zapatos caminando siempre por el mismo lugar. (…) El mal, la enfermedad, la destrucción y la muerte tienen, de hecho, una misteriosa razón de ser y de existir. La salvación no se consigue caminando al atardecer por la playa de un mar en calma, sino trepando por los montes, entre las zarzas y los espinos, con el riesgo constante de caerse por el barranco en cada instante. El mal no se puede combatir con el mal, pero tampoco con la retórica del bien y de los buenos sentimientos. Es como querer construir un tanque con mondadientes. «¡Tenemos que amarlos!», «tenemos que querer la paz». ¿Y por qué, cuando todo el mundo alrededor sólo habla de atropellos, de victoria de los impíos y de la ferocidad que triunfa? El pecado de este tiempo -y de todo tiempo- no es el mal, sino la idolatría. Ella es la que conduce al hombre a la deriva y transforma la historia en una carrera sin frenos hacia la aniquilación.

Sí, tendremos que plantar más árboles, observarlos, entender que entre nosotros y ellos la diferencia es realmente exigua, porque la vida de ambos depende de la generosidad de la luz y de la abundancia de agua. De la luz que es auténtica luz y del agua que calma la sed. Tendremos que sembrar más palabras. Palabras que golpean, que hieren. Palabras que hacen levantar la vista. Palabras que, en la estación justa, sepan germinar y transformarse en plantas. Las plantas de la esperanza, del amor y de la misericordia.

Tendremos que ser de nuevo capaces de ver, de escuchar, de renovar la alianza. Circuncidar la oreja, la mirada y el corazón al igual que, con la poda, se circuncidan las ramas para que nazca la flor y se transforme en fruto.

José Manuel Lacasa, “La Religión, presente en los currículos de la UE”, Magisterio, 9.VII.2003

En contra de lo que se viene afirmando en numerosas tertulias de más o menos desinformados, la asignatura de Religión está presente en casi toda la Unión Europea.

Un informe del CIDE publicado en 2002 presentaba una comparativa de la asignatura de Religión en toda la Comunidad Europea. Allí quedaba claro que el caso español no es ni mucho menos único, sino, especialmente tras la corrección introducida por el Consejo de Estado, mayoritario en Europa. Aunque el Ministerio de Educación mantuvo la asignatura como estaba en la Logse –más por temor a la reacción que por convicción–, al final fue determinante el dictamen del Consejo de Estado: la asignatura de Religión debía contar académicamente, al igual que la alternativa. Así lo recogió el Real Decreto que desarrolla la ordenación de esta materia.

Continuar leyendo “José Manuel Lacasa, “La Religión, presente en los currículos de la UE”, Magisterio, 9.VII.2003″